Animales: F. de Bach - Historia

Las flores de Bach, fueron descubiertas por el Dr. Edward Bach. Ya desde pequeño tubo una salud muy delicada, por lo que era una persona altamente sensitiva frente a la enfermedad que vivió en sus propias carnes, así como por el ser humano y por intentar realizar remedios que no fueran agresivos par la persona.

BachEn 1906, con 20 años empezó sus estudios de Medicina en la Universidad de Birmingham. Luego se trasladó a Londres, y completó sus estudios médicos en el Hospital del Colegio Universitario (University College Hospital) en 1912, donde obtuvo varios títulos académicos: Miembro del Real Colegio de Cirujanos, Licenciado del Real Colegio de Médicos.
En 1913, Edward Bach obtiene dos licenciaturas: la Medicinae Baccalaureus, y la Licenciatura en Ciencias. Y luego agrega otro título académico: Diplomado en Salud Pública extendido por la Universidad de Cambridge en 1914. También ejercía como Cirujano Residente para Accidentes en otra institución sanitaria, el National Temperance Hospital.
Ya en sus primeras experiencias con enfermos, entendió que era más importante la observación del paciente que el estudio teórico de las enfermedades. Pudo comprobar que muchas veces pacientes con la misma enfermedad e igual tratamiento respondían distinto, y pacientes con el mismo temperamento respondían de la misma manera ante el mismo tratamiento. Así llegó al conocimiento de que los sentimientos, emociones, etc, del paciente eran  más importantes que el nombre científico de la enfermedad. Una cosa que le preocupaba sobremanera, era que el tratamiento frecuentemente era más doloroso y virulento que la propia enfermedad.
En 1915 comenzó a trabajar nuevamente en el Hospital del Colegio Universitario como Bacteriólogo Asistente, en sus primeras investigaciones descubrió la presencia de unos gérmenes intestinales (que hasta entonces habían sido considerados de poca importancia) en todos los pacientes que padecían enfermedades crónicas. En individuos sanos también se hallaban dichos gérmenes, pero en menor cantidad. Después de meses de investigación realizó una vacuna que, inyectada directamente en la sangre hacía desaparecer la enfermedad crónica (artritis, reumatismo, migraña, etc.) de muchos pacientes. De todas maneras ese método de aplicación le desagradaba, y además no era efectivo en todo los casos. En paralelo descubrió un factor que le animó: los resultados eran mucho mejores si la segunda y subsiguientes dosis de vacuna se administraban cuando los efectos de la anterior estuvieran ya desapareciendo. Estos descubrimientos revolucionaron el tratamiento de las enfermedades crónicas.
También daba clases de Bacteriología; y en 1916 fue nombrado Director del Departamento de Bacteriología.
Durante la I Guerra Mundial, solicitó varias veces prestar sus servicios en el extranjero, pero se le denegó una y otra vez. Estuvo a cargo de más de 400 camas de heridos de guerra en el University College Hospital, además de tener en paralelo un cargo en el Hospital Medical School (1915-1919), y de sus trabajos de investigación. Su cuerpo a duras penas aguantaba ese ritmo. En 1917 tuvo una severa hemorragia que hizo necesaria una intervención quirúrgica urgente. Terminada la operación, se le pronosticaron tres meses de vida.
En cuanto pudo volvió a los laboritorios del hospital y allí trabajo día y noche. Llegó a la conclusión de que una meta en la vida de un hombre, es el factor decisivo para la felicidad, y que fue el seguimiento de sus propia propósito lo que le había devuelto a la vida. En ese mismo periodo de tiempo sus vacunas fueron adoptadas por toda la profesión médica.
En marzo de 1919 Bach accede al Hospital Homeopático de Londres (London Homeopathic Hospital) como Patólogo y Bacteriólogo hasta el año 1922. Allí fue donde conoció el libro el Organón de Hahnemann, descubridor de la homeopatía. Los descubrimientos de Bach conjuntamente con los de Hahnemann, le hizo interesarse por la homeopatía. El principio "tratar al paciente y no a la enfermedad" se hizo una regla de oro para Bach. Creó unas vacunas orales homeopáticas que substituían a la vacuna inyectable. Eran los llamados siete nosodes de Bach. 
Hacia 1920, las investigaciones de Bach se plasman en varias publicaciones médicas en el contexto homeopático, incrementando su reputación como bacteriólogo.

En 1922 deja su puesto en el London Homeopathic Hospital y se muda hacia Park Crescent, donde desarrolla sus investigaciones en un laboratorio más grande, costeado por él mismo. Sin embargo, se queda con su consultorio de Harley St. donde continúa con sus prácticas médicas. Por ese entonces conoce a Nora Weeks, la que se convertiría en su mejor ayudante y compañera en su andadura floral.